Este nuevo Mortal Kombat, el séptimo si descontamos los derivados como Shaolin Monks, mantiene la línea de los antecesores en lo que a la lucha se refiere, pero acentúa la influencia de los escenarios en el combate, e incluye un nuevo sistema de fatalities.
Y, en la línea del último Soul Calibur, cuenta con un excepcional y completo editor de personajes.
En cuanto a la lucha en sí, ha evolucionado poco respecto al anterior juego. Lo básico sigue siendo igual, con un botón asignado a cada extremidad, cierto número de ataques especiales para cada luchador y varios estilos de lucha, uno de ellos con un arma blanca.