En la mayoría de los casos las antenas wireless proporcionadas por los proveedores de internet son suficientes.
Estas alcanzan para cubrir las necesidades normales y la mayoría de los usuarios las utiliza. Pero muchas veces los usuarios deben recurrir a una antena más sofisticada (debido a que la señal es muy débil o debido a la disposición particular de su casa u oficina).
La antena, a diferencia de los amplificadores, no “aumenta” la señal sinó que la conduce mejor. Existen antenas orientables que permiten dirigir la señal manualmente hacia una dirección específica ahorrando recursos.