El argumento de esta atrapante historia comienza cuando un importante financiero estadounidense, Charles Foster Kane, dueño de una importante cadena de periódicos, de una red de emisoras, de dos sindicatos y de una inimaginable colección de obras de arte, muere en su fabuloso castillo de estilo oriental, Xanadú. La última palabra que pronuncia al expirar es ”Rosebud”. El país entero y la prensa en general quedan intrigados por saber el significado de esta palabra. Para descubrirlo, un grupo de periodistas se pone a investigar.
En Ciudadano Kane, Orson Welles se alejó del procedimiento tradicional del montaje, que divide una secuencia en una serie de planos con diverso objeto y diversa distancia frente al mismo, y lo reemplazó por medio de una especie de “montaje dentro del cuadro”. Para ello se vale de la profundidad de campo fotográfica. Por medio de ella, los planos anteriores, medios y posteriores son igualmente nítidos y ello permite que toda una escena transcurra en un solo plano. Este procedimiento se implementa por medio de la iluminación y del objetivo gran angular, que hace visibles al mismo tiempo los pisos y los techos de los recintos. |
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