Natascha Kampusch fue secuestrada cuando tenía 10 años ( en 1998) y había permanecido ocho años en un sótano, retenida por su captor.
Se trataba de Wolfgang P., quien se suicidó arrojándose a las vías de un tren al norte de Viena poco después de que la víctima escapara del sótano. Según la opinión de los vecinos el secuestrador "Era muy extraño, tacaño y violento".
La joven habría experimentado el conocido síndrome de Estocolmo y ella junto a su familia se encuentran bajo tratamiento psicológico.