Sus calles son estrechas, con fuertes pendientes, llenas de una bulliciosa actividad des de primeras horas de la mañana hasta la noche.
La Place du Tertre, muy cerca de la Basílica del Sagrado Corazón, es uno de los puntos más activos del barrio. Lleno de terrazas, bares, restaurantes y tiendas, es uno de los rincones más especiales de la ciudad.
La plaza está llena de pintores, que nos evocan otros tiempos.
La arquitectura de la basílica se inspira en la arquitectura romana y bizantina e influyó en otros edificios religiosos del siglo XX, como por ejemplo la basílica de Sainte-Thérèse de Lisieux. |
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