Al verla pocos puedrán creer que estan en parte del territorio escocés, debido a que con su brillante mar y sus blanquísimas arenas luce muy parecido a una playa caribeña.
Está sitiada por un hermoso castillo del siglo XVI y sus visitantes pueden disfrutar de un espectáculo visual lleno de diversas aves, cetáceos y, ocasionalmente, orcas.